martes, 6 de julio de 2010

Son grandes, que se arreglen solos....


Cuantas veces he escuchado cuando nos ponemos a hablar entre padres, sobre los hijos: "bueno..ahora es grande que se arregle solo, tiene que aprender, se tiene que dar cuenta, o yo ya hice lo mío, ahora le toca a él o a ella..." y me pregunto si es tan así.
A medida que pasan los años y los hijos van creciendo uno cambia un poco la forma de atenderlos o de acompañarlos, pero de ningún modo creo yo, de pasarse al otro extremo.  Ellos comienzan a tener vida propia y uno si bien no está ya tan encima, tampoco "largarlos" a  a la deriva, o se hagan las cosas solos, creo que ellos de a poco van poniendo límites y  nuestra obligación como padres es saber respetarlos y no traspasarlos. 
El diálogo lo puede todo y estar predispuesto a ésto mucho más. Hacer acuerdos para establecer límites y hacerles saber que estamos para lo que sea. Ellos decidirán como, donde y cuando, sin titubeos, sin rodeos con la absoluta confianza de que estamos para escucharlos y ayudarlos en la medida en que ellos nos permitan, debemos estar atentos sin meternos en sus cosas, pero si mostrando interés por ellas, no por la curiosidad de saberlas sino para demostrarles que son tan importantes como ellos.
Ellos de a poco darán los primero aleteos, para luego levantar vuelo y crear su propio nido, donde otro amor los atenderá y los acompañará  pero siempre habrá nuevos mimos, nuevas maneras de decir te quiero por parte de los padres.
Ellos siempre esperan de mamá su postre favorito, su comida preferida, una ropita planchada, un café calentito a la salida del trabajo, una llamada por teléfono diciendo..como estás?...necesitás algo?, que papá pague un cuenta porque no tienen tiempo ellos mismos de hacerlo o alguna compra en el Super.
Son pequeñas cosas que alimentan y mantienen una buena relación con ellos y con quienes los acompañan, sin entrometerse, sin imponer, nuevas maneras de seguir diciendo que sos y serás siempre importante para mí, que estoy para escucharte, ayudarte y acompañarte.
No deberíamos de ninguna manera imponer o reprochar el hecho de que el Domingo no vino a comer las pastas, o el asadito, o que no nos vino a ver durante la semana, porque son ellos los que tienen más compromisos , hagamos la invitación, pero sin imponer, dándole plena libertad para decidir, y si fueron siempre bien atendidos, ellos siempre regresarán a casa.
Vivir y dejar vivir; nosotros felices, porque siempre estarán cerca nuestro y ellos más que agradecidos por sentirse acompañados.
Mabel

8 comentarios:

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Mi querida Mabel:He recibido el premio DARDOS, nadie podía hoy hacer ni recibir comentarios, ahora parece quese se puede. Hemos pasado todos una tarde muy movida.
Con ternura.
Sor.Cecilia

Graciela dijo...

Bienvenida :) espero que te encuentres recuperada :)

Uno jamás deja de ser mamá, pero lo tengo claro, muy claro, que jamás me meteré en la vida de mis hijas.

Cada día mientras van creciendo, saben que cuentan conmigo para lo que necesiten, que siempre mamá está.

La vida me ha ido enseñando algunas cosas, no tener la contención de padres y luego soportar unos ex suegros que arruinaron todo.

Ellas por ahora viven en otra ciudad donde estudian, el día que tengan su propio hogar, veremos si he sembrado :)

Jamás le impondré que determinado día deben venir a la casa de mamá, ya saben que no doy importancia a ciertas cosas que algunos sí. Para mi el día de la madre es cualquier día, tal es así que si tienen que quedarse lo festejamos saliendo a la semana siguiente o a los l5 días.

Abrazos enormes, sigue bien sí?!

Norma dijo...

Cuánta verdad hay en tu entrada. Gracias por publicar. Besos.

Jabo dijo...

Cuando los chicos se emancipan, como no podía ser de otra manera,cometen errores, y se harán daño,sobre todo emocional.
Es ahí, para mi, cuando debemos hacer como si le enseñaramos a flotar en el agua, pones la mano debajo y luego sueltas gradualmente para que aprenda.
Muy acertado tu post.
Lo más dificil de la tarea de la buena educación es sin duda, dejarles cometer sus propios errores.
Abrazo. Jabo

Luna. dijo...

Aun no he llegado a esta etapa, ¡pero ¡no te creas que no pienso en ella!!
Me asusta un poco si te soy sincera, ¡pero confío en que vamos por el buen camino y que todo saldrá bien!
Un abrazo muy grande, mami del blog!!

Ricard dijo...

Hola Mabel.
Muy cierta esta entrada con criterio acertadisimo.
No puedo hablar de mis hijos porque no tengo, pero tengo la suerte de tener unis padres que actuan coherentemente.
Intentan estar conectados constantemente conmigo pero sin intrometerse en mi vida.
Aveces no pensamos la suerte que significa eso.
Gracias por hacernos pensar en cosas tan inportantes como la comunicacion de hijos con los padres.
Un abrazo fuerte.
Ricard

SOMMER dijo...

Vivimos en continuo aprendizaje. De ahí a ser protectores compulsivos, hay un enorme trecho.

Besos hispanos.

Mabel dijo...

Sor Cecilia: Que alegría!!! Felicitaciones! muy bien merecido.
Hermana, sé que se tomará unos días de vacaciones, descanse mucho, relájese, y siempre la estaremos esperando.
Muchos besos

Graciela: Ay amiga como nos parecemos!! y nuestras historias de vida en cuanto a la falta de padres y demás son iguales.
Que vida tranquila tiene uno, cuando no es tan jodido, no?, yo tambien creo que solo se debe acompañar y no meterse en la vida de ellos.
Gra estoy mucho mejor, tengo un poco de tos todavía pero de a poco se irá, lo mío se complicó con espasmos bronquiales, pero nada grave.
Gracias por acompañarme siempre.
Abrazo y besos

Norma: Gracias Normita, tambien crees que es así?, que bueno.
Un gran abrazo

Jabo: Si amigo, no es fácil, uno no quisiera que sufran, pero ellos tienen derecho a equivocarse y uno estar cerca demostrando que pueden contar con uno.
Un gran abrazo

Luna: Mi pequeña, vas por buen camino, sé positivamente que los estás educando muy bien, que son tu gran prioridad y siempre será así. Que ellos sientan que siempre estarás a su lado.
Abrazo y besos de mamá

panteraenlanoche: mi querida felina, a pesar de mi edad, yo sigo siendo siempre la misma, aquella que tuvo una adolescencia, una juventud dorada y una vida donde amé y fui amada. Siempre amé la sensualidad y vos la manejás tan bien en tus letras, con tanta gracilidad, que me remontas a esos años dorados de mi juventud.
Gracias por tus lindas palabras!
Besitosss

Ricard: La hormiga viajera de la blogsfera!!. No me cabe duda que tus padres son maravillosos, pues tienen un hijo maravilloso y que tranquilidad y que felicidad poder tener ese vínculo libre de presiones entre padres e hijos.
Gracias por estar siempre presente.... y a donde viajarás ahora?
Un gran abrazo

SOMMER:Hay padres que son obsesivos con sus hijos, creen ayudarlos cuando en realidad le están manejando la vida y se convierten en protectores compulsivos, porque creen que los hijos no son capaces de andar por la vida solos o porque no quieren que se equivoquen.Y ahí empieza los roces, las discusiones y las rebeldías y si se equivocan o no, esos hijos no recurre a sus padres.
Para ser padres no hay reglas establecidas, coincido contigo en que es un continuo aprendizaje. Es muy difícil mantener términos medios. Es ardua tarea ser padres y muchas veces nos equivocamos.Todo es posible.
Gracias por tu visita.
Un gran abrazo