martes, 17 de agosto de 2010

Curiosa Penitencia



Cuentan de una mujer que se fue a confesar con San Felipe de Neri por haber hablado mal de algunas personas a espaldas suyas. 

El santo como penitencia le mandó que fuese al mercado y comprase un ave. Que se pusiese a desplumarla  camino a su casa dejando caer las plumas al suelo. Así lo hizo la mujer, pero aquello le pareció un poco tonto. 


Cuando volvió para decírselo al santo, éste le dijo, tras elogiar su obediencia; "Muy bien, vuelva usted ahora por el camino, recoja todas las plumas y me las trae". 


La mujer se apresuró a decirle que eso era imposible, que el viento se las había llevado...
Entonces fue cuando San Felipe le explicó el porqué de la penitencia. 


Si, tiene razón, jamás podrá recoger ni retirar las palabras infames que ha lanzado al viento contra el prójimo. Han pasado ya de boca en boca  haciendo un mal incalculable.
Texto de la red


8 comentarios:

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
MABEL

ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER Y CHOCOLATE.

José
Ramón...

Ángelos dijo...

Es un claro ejemplo, sin dudas.
Uno nunca sabe que tanta maldad o daño puede llegar a hacer un solo pensamiento o palabra de más, dicha con malicia o venenosa envidia.

Por eso creo (yo que hablo mucho) que hay ocasiones en las que el silencio es la mejor respuesta, el mejor instrumento del que puede hacerse uso.

Un beso Mabel. Nos cruzamos (con o sin palabras de por medio, siempre de las buenas, claro.)

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Gracias Mabel por sus edificantes palabras en mi blog. son ustedes muy buenos conmigo. Mejor no recoger las plunas que nos ha puesto de ejemplo ¡jaja!!
Con ternura
Sor.Cecilia

Sergio dijo...

Hola vecina,

precioso texto has compartido..., nos hace falta pensar antes de hablar...

Gracias.

Saludos,

Sergio.

Graciela dijo...

Cuando hablamos! cuando vertimos comentarios, cúanto daño podemos hacerle a las personas.

Te cuento en mi última confesión, hace muchos años ya. El sacerdote me preguntó sobre mis pecados, siempre ponía ésto lo que nos hablas hoy...me decía siga siga...
Bien no me ha dicho el peór de los pecados! no venir a misa! eso es peór que serle ifiel a su esposo!

Quedé paf, le miraba asorada jajaja

Besos tesoro :)

Luna. dijo...

Es muy cierto, las palabras duelen mucho más, en ocasiones que los hechos.
Y perduran por muchos más años aún, y lo digo por experiencia. Cuesta olvidarse de según que comentarios o palabras.
Un abrazo muy grande!

Ricard dijo...

Hola Mabel.
Menuda penitencia.
Los males irreparables no tienen penitencia alguna, aunque el arepentimiento tranquiliza el alma.
Besos guapa.
Ricard

Mabel dijo...

José Ramón: Bienvenido, muy original tu comentario, prometo visitarte.
Gracias por llegarte.
Un abrazo
Angelos: La palabra que una vez pronunciada no vuelve atrás. Yo también creo que a veces el silencio es mejor pero tambien puede decir muchas cosas.
Mi tesoro gracias por pasar.
Besotesss
Sor Cecilia: Gracias a Ud, hermana querida, por decir siempre presente.
Un cálido abrazo y todo mi cariño para Ud.
Sergio: Como nos cuesta a veces contar hasta 10 antes de hablar!.
Gracias por comentar.
Besos
Graciela: Jajajajaja, no te puedo creer!!.
Besos.
Luna: hola pequeña, claro que pueden lastimar y mucho y quedan algunas grabadas como a fuego, difíciles de olvidar.
Gracias mi tesoro por tu visita.
Besotes mameros
Ricard:Siiii, estoy de acuerdo contigo.
Besos bonito