miércoles, 17 de noviembre de 2010

Promesas...



Para empezar, cuando hablamos de promesas, nos estamos refiriendo a un concepto, un término que implica ya una interacción: alguien hace un pedido/oferta y otro la acepta/rechaza.
La sinceridad del que acepta cumplir con mi pedido es fundamental y es lo que está en juego como parte crucial en el proceso de construcción de la confianza.
Si yo he hecho un pedido y el otro ha aceptado cumplirlo, ¡aquí tenemos una promesa!. 
Si yo he hecho una oferta y el otro la ha aceptado, la sinceridad sigue siendo importantísima pero en este caso de mi parte: la oferta debe ser real, genuina… no se trata de ofrecer algo que no tengo, no puedo o no tengo intenciones de dar, como tampoco el que acepta puede ofrecer ésto.
Difícil, si no imposible, es confiar en alguien que “no es sincero” para alguien que se precie de sensato. Si no participamos de una interacción con actitudes sinceras, alguien posiblemente se estará escudando tras una máscara y sentiremos que se “nos usa” o se “nos manipula” y que esto no contribuye a potenciar las acciones que podrían lograrse colaborando en equipo.
Y algo fundamental en ésto es que no se nos escape verlo, para saber que hacer.
Esto se da en cualquier relación social, amigos, padres e hijos, pareja,  políticos, etc.

Yo particularmente no creo en las promesas, ni a corto ni a largo plazo, primero porque te condicionan  y programan, al menos así me siento yo , no sé que pasará o me pasará de aquí a mañana, no se si pensaré igual, no sé si sentiré igual, o si me conviene cumplir ,no puedo ver realmente como será mi futuro. A mi me gusta el hoy y los hechos más que las promesas porque más allá de la sinceridad, nada me garantiza que pueda cumplirlas.

11 comentarios:

Ricard dijo...

Hola Mabel.
En mi pais es muy frecuente oir este dicho: Mucho prometer hasta meter y una vez metido, se acabo lo prometido.
Es una gran verdad tan grosera como cierta.
Buen tema el elegido para tu entrada.
Un abrazo, corazon.
Ricard

Mabel dijo...

Ricard: No te preocupes mi tesoro a esta altura de mi vida nada me asusta, jajaja. Muy acertada la comparación.
Besos mi cielo

Mabel dijo...

Holaaa a todos, quería aclarar una confusión; todavía no cumpli un año, creo que hubo confusión cuando en el posteo anterior dije.."hace un año este blog no existía". Cuando cumpla el año habrá fiesta y regalos y haré mucha cáscara.
Besotes

Pedro F. Báez dijo...

Mabel, soy muy moderno para casi todo, menos para mi código personal de honor. En eso, soy chapado a la antigua, según mi crianza. Para mí, la palabra dada, como la promesa (son lo mismo, al final) son sagradas y muerto primero antes que violarlas. Me trae mucho estrés a veces, pero no sé ser de otra manera. Un gran abrazo y besos para ti.

fiaris dijo...

Cuando alguien me dice,fulano o mengano me prometio tal cosa siempre contesto ¿y tu le creíste?,buen tema,cariños

Mabel dijo...

Pedro: Mi tesoro que gran virtud la tuya, pocos la tienen. A veces las experiencias personales marcan y a uno le cuesta volver a creer, pero si soy yo la que doy la palabra, la cumplo, pero si vos me decís el domingo a las cuatro de la tarde vamos al cine, yo te diré.. me encantaría, pero no te prometo nada, llamame el sábado a la noche y te confirmo, y una vez que te doy la palabra, la cumplo.
Gracias por tu visita.

Fiaris: Sabes, yo también hago esa pregunta, cumplo mi palabra pero dudo de la del otro, por eso considero los hechos.
Besos.

luzysolyluna dijo...

Hola Maabel. buen tema. La sinceridad es lo mejor de una persona y para establecer una base de lo que sea amor, amistad tc...
Los politicos ninguno es sincero, asi que no los incluiria en este tema

NO SE SI VISTE EL COMENTARIO QUE TE DEJE EN POS DE AYER, TE LO VUELVO A PEDIR, EN POST DE MIER. PEDIMOS UNA ORACION POR UN JOVEN DE 17 AÑOS. Si queires pasate y leelo, y si quieres hacer la oracion se agradece. Un abrazo

Graciela dijo...

A ver Mabel si puedo expresar como siento ésto: promesas no hago...ahora tengo una forma de ser, si te digo amiga te consigo tal cosa; salimos el sábado; a las 8 es tal evento...soy así, antes me enojaba por el incumplimiento ya no!

Soy muy ingenua aún, confío en las personas, luego cuando tropiezo me duele muchísimo...y tengo tremendo defecto: ignoro para siempre! y no hay excusas!

Besitos de jueves ¿cómo te ha ido en el exámen?

Mabel dijo...

Lucía: Ni hablemos de los políticos.
Tomé nota de lo que pides, espero que se recupere y esté a salvo muy pronto, tengamos pensamientos positivos.
Besos

Graciela: Te entiendo perfectamente, pero yo en cambio, a veces desconfío.
Tengo eso que me dice !ojooo! y casi todas las veces no me falla.
Me fue bien, pero pronto tengo otros exámenes.
Besos

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Discúlpeme mi estimaba amiga mabel, hoy no puedo comentar su posr voy volando por esta espacio, mi comunidad me necesita y estoy agobiada de trabajo.
El lunes es mi santo y voy a dar un premio propio de mi blog, pasase en cuanto pueda por mi blog de premios que está en la primera pluma de oro y pongase de seguidora. Allí encontrará un momtón de amigos, son los que en todo el año más me han frecuentado en visitas, correos y de alguna manera han estado siempre a mi lado.De esta manera todos juntos no me perderé ante tantos seguidores.
Venga el lunes a recoger el premio.
Gracias
Reciba mi ternura
Sor.Cecilia.
Entretanto no puedo hacer visitas

Carmen Rosa dijo...

Faltar a la palabra comprometida es una falta de respeto y consideración a la otra persona y eso significa falta de sinceridad, en todo caso es mejor decir no puedo antes que comprometerse y fallar.
Muy interesante el post, gracias Mabel por la visita.
Abrazos